Leonas

Mi anterior post ha provocado algo de polémica en diversos espacios de la red. Las prisas de las lectoras, una actitud tremendamente reactiva y una claridad insuficiente por mi parte han hecho estallar un debate que tenemos pendiente.

A raiz de este episodio quiero manifestarme sobre diez aspectos distintos:

  1. El post ¿Es feminista defender el derecho a cuidar de los padres? es una opinión propia, mía. Yo no represento a Podemos y no tengo responsabilidad pública institucional. Acudí al Parlamento Europeo como invitada para participar en un debate sobre la Directiva Europea que PLENT quiere promover, precisamente para unificar tendencias en los países europeos siguiendo el modelo sueco.
  2. Mi blog es un espacio que pretende abrir diálogo. Jamás he querido ser ofensiva con nadie, y muchos menos con nuestr@s hijos e hijas. Mis disculpas a quienes consideráis violento el post anterior o cualquier otro.
  3. A lo largo de mi vida me han querido insultar de muchas maneras, mujeres y hombres. Me han llamado de todo y, dependiendo de donde provenía el término, adquiría un sentido u otro, pero siempre con ese regustito patriarcal: Marimandona. Contestona. Pija. Guarra. Manipuladora. Puta. Loca. Calientapollas. Feminazi. Buenista. Monógama. Convencional. “Neomachista, patriarcal y capitalista” es nuevo para mí, pero me lo apunto.
  4. A veces hablo sin cuiadado, lo sé. No siempre hablo con absoluto conocimiento, lo reconozco. No me cabe duda de que mi comentario acerca de la depresión postparto no está fundamentado teóricamente ni poseo argumentación científica para abordar el tema. He cometido el error de hablar exclusivamente desde mi experiencia. Acojo con gratitud vuestras recomendaciones de lectura.
  5. Se me ha acusado de hablar sin legitimidad. ¿Es ser madre lo que me da la legitimidad? Bien, soy madre de un niño y una niña. ¿Es apostar por un parto natural lo que me da legimitmidad para hablar de los cuidados a las bebés? Bien, soy totalmente defensora de un parto sin violencia y he escrito algo al respecto en este mismo blog. ¿Es practicar la crianza con apego lo que me convierte en una madre preocupada por las necesidades de sus hijxs? Bien, yo considero que he practicado la crianza con apego. Ahora, ¿realmente sólo se puede tener una opinión sobre ciertas cosas si posees ciertas experiencias vitales? ¿Qué me decís?
  6. Se me habla con irreverencia por no tener en cuenta los derechos de lxs niñxs en mi post. Bueno, es que mi post no trata de los derechos de lxs niñxs. Confieso que he pecado de adultocéntrica.
  7. Se me coloca en posiciones aferradas al sistema por defender la ampliación de los derechos laborales y sociales. Vaya, yo creía que defender la ampliación de derechos era una vía para garantizar nuestra dignididad, nuestro buen vivir y nuestras posibilidades de vida en la sociedad que nos ha tocado. Dudo que sea mejor guardar silencio.
  8. Se presupone en algunos comentarios que no estoy por defender la ampliación del derecho de maternidad. No, mirad, lo corroboro: claro que considero insuficiente la duración del permiso de maternidad en España, ¿dónde dije que no? Claro que considero que es necesario más tiempo para criar ¿dónde lo negué? El modelo nórdico es un ejemplo fabuloso: contempla meses intransferibles para mujeres y hombres y otra parte a dividir libremente en las parejas siendo, por cierto, bonificada la repartición equitativa entre madres y padres. Pero mi punto tampoco era hacer otro post más del modelo nórdico. Mi punto era reflexionar por nuestras prioridades en la coyuntura actual de la sociedad española, sabiendo que no todas las mujeres ni familias queremos lo mismo. En este sentido, lo que a mi entender se presenta es un debate que comienza con dos posiciones claras: A) la que prefiere apostar por la ampliación del permiso de maternidad y B) la que prefiere apostar por la ampliación del permiso de paternidad. Sin reducción de lo que actualmente existe. Mejorando lo que actualmente existe. 100% remuneradas. ¿Y por qué con una parte intransferible? Porque, a mi modo de ver, es la única forma de sembrar los cimientos de la corresponsabilidad. Y esa es mi prioridad. Y como en esa prioridad lo que en definitiva estoy priorizando son los derechos del padre a cuidar (y las obligaciones, también, pero no quería plantearlo con ese prisma) me/nos preguntaba si el feminismo se puede sostener en la defensa de derechos masculinos… porque mi identidad feminista se ha desarrollado en defender los de las mujeres, y por eso me resultaba paradójico. Pero andáis con prisa y con ganas de guerra, y no habéis hecho mucho esfuerzo por querer acercaros a mi reflexión. Ahora, esperando haberlo aclarado:  ¿cuáles son vuestras propuestas?
  9. Lo repito: me quedo con la segunda, yo. No quiero imponer una forma de ver las cosas a nadie: me han dicho que he sonado paternalista en el anterior post. Sí, puede ser cierto que tenga un tono muy autosuficiente y algo protector… pero, bueno, estoy en ello. Tampoco es para ponerse así. Claro que creo y quiero la capacidad de elección de las mujeres; también para mí el feminismo gira sobre esa idea y también he escrito algunas cosas al respecto.
  10. Finalmente, a raíz del post mencionado se rompe el melón sobre la realización femenina que, muchas de las comentaristas, reducen a un debate entre dos opciones que presuponen antagónicas: ¿cuidado o empleo? (¿Y por qué no todo, me pregunto yo?) En fin, me tendré que leer mi post de nuevo porque creo no haber tratado el tema ni de refilón. Pero me parece una gran idea para otro momento.

 

Seguramente me dejo aspectos sin cerrar desde la inmensidad de temas tocados en los comentarios recibidos, tanto en mi página de FB, como en la Podemos Feminismos. He tenido que seleccionar, sencillamente.

Insisto: este blog es mi espacio de expresión y desde aquí quiero dialogar, siempre desde la amabilidad, aunque ni si quiera esto parezca entenderse de forma llana por muchas de las voces que han reaccionado. Me encantaría que sirviera también como foro de difusión de otras opiniones: si alguna quiere volcar su opinión y sus propuestas en otro post y abrir diálogo conmigo, estaré muy contenta de publicarlo, ¿quién se anima?

Y cierro: el origen de este post fue precisamente el darme cuenta que sobre el tema de la equiparación de permisos teníamos muchas cosas sin hablar. La respuesta que ha recibido el post anterior es una clara muestra, y me alegro. No he querido ser falsa al apelar al diálogo y a la unidad, creo que verdad en ella. Yo tengo mi opinión y otras tenéis otras opiniones. Nuestra responsabilidad como personas que compartimos tiempos, espacios y recursos y decidimos el rumbo de nuestra sociedad es encontrar el entendimiento. A las malas, no lo encontramos. Yo también tengo muy mala hostia, de verdad, pero sé que no es precisamente lo que me acerca a las demás.

 

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

51 comentarios

  1. Últimamente no me queda claro si las bajas paternales también van a ser obligatorias, como era la primera propuesta de la Ppiina. Pensar que regalándoles bajas paternales sólo para ellos se va a arreglar el problema de la corresponsabilidad es bastante inocente, ya hay 10 semanas de baja transferible que ninguno se coge. Por no hablar de que tampoco se acogen a los derechos de reducción de jornada o de excedencias, ni siquiera cuando los niños ya no son bebés. Igual que pensar que con eso también se va a arreglar el problema de la discriminación laboral. La realidad que tenemos ahora es que los hombres piden custodias compartidas para no tener que pasar la manutención y después les encasquetan los niños a la abuela o a la nueva novia. El problema de la corresponsabilidad además es moderno, pero secundario. Lo primero que hay que hacer es asegurar el sustento de quienes cuidan, que en su mayoría son madres. Y después ya nos ponemos a educar a la gente. Si eso. Que mira, con la vida arreglada lo mismo no hace ni falta. Tenéis que bajar a la realidad, es mucho más compleja. Es un amable consejo de vieja comadre 😉 Besos.

    Responder
    • Hola Irene, gracias por tomarte el esfuerzo de escribir también en este foro. Debes estar tan cansada como yo. Insisto en que se está desenfocado el punto de mira del post inicial, que no quería más que girar en torno a la fundamentación del (los) feminismo(s) pero siempre hay que tomar las cosas como oportunidades. Quiero insistir también en que lo que diga en este blog lo digo por mí. No hablo por ninguna otra organización o plataforma o colectivo de mujeres.
      Dicho esto:
      1. No, no creo tampoco que obligando a los padres a coger el permiso de paternidad se vaya a solucionar el problema de la corresponsabilidad. Creo que los problemas son complejos y que solamente se pueden atajar actuando desde diversos frentes. Creo que el permiso de paternidad más amplio y obligado puede ser una manera de favorecer la transformación de la masculinidad que no se asocia a los cuidados y creo que es una manera de comenzar un círculo virtuoso, al poder poseer las bebés vínculos emocionales primarios con personas masculinas.
      2. La experiencia sueca precisamente corrobora que cuando se ha mantenido una parte intransferible del permiso extenso para los padres, han crecido los datos de padres que optan por el mismo.
      3. Respecto al caso Español: como dices, ningún hombre se coge esas diez semanas transferibles precisamente porque las madres (en el modelo convencional de familia que estamos presuponiendo todo el rato) quieren estar (en su mayoría) con sus bebés, porque muchas quieren practicar la LM y 6 semanas es una ridiculez (y 16 también, sí) y, seguramente, porque en muy pocas familias se lo plantean como algo probable.
      4. Reducciones de jornada y excedencias por cuidado de personas dependientes por los hombres: efectivamente, los datos señalan la nimiedad de los datos. Los cuidados los asumimos las mujeres principalmente, con todo lo positivo y lo negativo que este hecho puede conllevar. Por eso es necesario -desde mi punto de vista- que desde las políticas pública se implementen políticas y actuaciones que favorezcan (aunque sea por obligación) el cambio de rol.
      5. Discriminación laboral de mujeres: como en el punto 1. Es un fenómeno multicausal. Mandando un mensaje a las empresas de que tanto hombres como mujeres van a tener hijxs y un permiso importante obligado “fuera del trabajo” no vamos a solucionar la penalización laboral de las mujeres. Porque también tenemos el techo de cristal, la influencia de los estereotipos de género, la segregación horizontal, la brecha salarial, el menor valor que le damos a los empleos y trabajos femeninos, el acoso sexual…. En fin ¡tantos! Nuevamente, la equiparación de permisos es solamente una medida más que puede ayudar a superar la discriminación. Pero no la solución definitiva.
      6. Sobre el tema de las custodias compartidas: comparto tu preocupación. Nuevamente aparecemos las mujeres como cuidadoras y a mi me sigue apareciendo la necesidad de replantear el rol de género para repartir tanto las obligaciones de cuidados como el derecho a ser cuidada.
      7. Para mi el problema de la corresponsabilidad no es secundario. Es primario. Porque creo que solamente en una sociedad corresponsable (entre mujeres-hombres, familias, sociedad civil, organizaciones de cualquier tipo e instituciones) están las posibilidades reales para un cambio de modelo.
      8. Comparto en que hay que dar prioridad a resolver las necesidades de las que cuidan. Estamos ante las “necesidades prácticas” que, por supuesto, han de ser satisfechas. Es nuestra obligación como sociedad. Pero no podemos perder de vista los “intereses estratégicos” que nos permiten proyectar la sociedad que queremos construir.

      Gracias por tu consejo, Irene. Puede que a veces esté fuera de la realidad, pero es gracias a ello que me permito seguir adelante en diálogos que, de entrada, parecen sembrados de minas por unas enemigas que ni siquiera había vislumbrado.
      Sólo soy una más que intenta, como todas, aportar y crecer juntas. Y estoy hasta el coño de muchas cosas, como todas, pero no quiero empezar la conversación desde ahí. Otro beso.

      Responder
      • Bien, pues ahora desde la realidad imagina al macho alfalfa obligado a cuidar al churumbel y a la parienta obligada a volver a currar limpiando lo que sea a las 16 semanas. La baja maternal de 16 semanas es violencia de género y como tal hay que tratarla. Que una mujer tenga que elegir entre su subsistencia o el cuidado de los hijos es una de las peores agresiones que se le pueden hacer no ya a las mujeres, a la especie. Ningún feminismo puede anteponer los derechos de los hombres a los derechos de mujeres y niños y mucho menos, muchísimo menos en un tema central como es la maternidad. El tema de la corresponsabilidad está estupendo, pero nadie va a ser corresponsable por obligación. Las que tienen maridos corresponsables se beneficiarían de una baja paternal intransferible. Las que no los tienen saldrían ampliamente perjudicadas y se trata de no generar más desigualdad. En cuando al vínculo del bebé con la figura masculina, permíteme que te diga que desde el punto de vista biológico no tiene la mayor importancia y desde el punto de vista cultural, pues depende mucho de la figura masculina. De nuevo, las que tienen maridos corresponsables felices y las que no, todavía más perjudicadas. Las necesidades prácticas van primero, Ana. Si las cuidadoras no tienen seguridad económica se favorece el maltrato, la dependencia económica es espantosa y hay una gran cantidad de mujeres que seguirán teniendo los trabajos más precarios. No se pueden empezar las casas por los tejados. La educación de los hombres está genial, pero no es imprescindible, la mayoría de las familias monomarentales (que son cada vez más) se apañan bien sin ellos. Gracias por responder. He contestado rápido que estoy con las cenas, disculpa si hay alguna incorrección 😉

      • Alguien que dice que “Y PUNTO” ya no es un buen ejemplo de figura masculina ¿ves? xDDD Un beso.

  2. Nacho

     /  1 diciembre, 2015

    Estoy de acuerdo contigo. Soy varon, no padre aún, pero me gustaría serlo algún día. Y mi derecho a criar a mis hijos es de igual tamaño que el de su madre. y PUNTO. No hay negociación en eso.

    Responder
    • Hola Nacho, te agradezco que enriquezcas los matices de esta discusión con tu comentario. Me parece bien que defiendas tus derechos a cuidar, porque realmente es importante y necesario que los hombres comencéis a adoptar el rol de cuidadores. Sería guay que en algún momento se iniciara un movimiento o presión social de algún tipo en este sentido promovida por hombres. Existen algunas asciaciones de hombres por la igualdad, probablmente tengan cosas dichas en este sentido. Un abrazo y hasta la próxima!

      Responder
  3. Darío (Hortelano)

     /  1 diciembre, 2015

    Me refiero exclusivamente al punto 8, que es sobre el que puedo dar mi opinión ya que soy hombre, soltero y no tengo hijos. Pero sí que trabajo en Recursos Humanos, concretamente en el área de la selección y tengo claro que el aumentar el permiso de paternidad aparte de ampliar un “derecho” del hombre, iguala una obligación, que es la de cuidar al hijo. Una obligación que en nuestro país, por desgracia, perjudica a la mujer en su reincorporación al mundo laboral. Estaría genial que no fuese así, pero por desgracia lo es y la única forma que tenemos para poder cambiar esto es obligar por ley a que hombres y mujeres se presenten con los mismos derechos y obligaciones a la hora de buscar un empleo. Me lanzo en esto ya que es una propuesta que hay encima de la mesa por parte de Ciudadanos, una propuesta por otra parte que no se si generará polémica en la defensa de los derechos de las mujeres vs el de los hombres, pero a mi humilde entender amplía el cuidado de los padres a los hijos de 18 a 26 semanas por lo que uno de los beneficiados principales, es el hij@

    Responder
    • Hola Darío, gracias, bienvenido 🙂
      Me resulta muy útil tu comentario porque corrobora uno de los puntos que sostienen la defensa de ampliar el derecho de paternidad de los padres que, insisto, en ningún momento se planteaba en detrimento del de las madres.
      Yo también creo que es una forma de ir abordando la discriminación laboral que sufrimos las mujeres, una forma de las múltiples que son necesarias. Desde mi punto de vista, la desigualdad entre mujeres y hombres se asienta en una estructura amplia de dominación y lo que yo exijo a los partidos es que traten de ser lo más inclusivos, coherentes y “holísticos” posibles a la hora de hacer sus propuestas programáticas y diseñar políticas, pero no por tener esa exigencia voy a descartar propuestas que me parecen positivas socialmente.
      Te mando un abrazo cariñoso.

      Responder
    • Decir que es la única forma es falso. Hay muchas maneras de combatir la discriminación laboral pero la primera es que para combatir la discriminación laboral por maternidad hay que centrarse en el DISCRIMINADOR, no en la discriminada. Todas las políticas de violencia de género acaban en algún horrible victim blaming, ésta también.

      Responder
      • Fuensanta

         /  4 diciembre, 2015

        Irene no voy a comentar nada porque tus palabras lo dicen todo perfectamente. Estoy totalmente de acuerdo contigo.

  4. Sofia

     /  1 diciembre, 2015

    No estoy muy de acuerdo en que el hecho de dar una baja paternal intransferible siembre los cimientos de la corresponsabilidad. Creo que estos se siembran desde muy pequeños, viendo como los padres comparten tareas en casa, por ejemplo. No obligando a los padres a cogerse la baja. Acabarán los padres haciendo sus cosas y las abuelas cuidando a los niños. Estoy de acuerdo en que ambos, padre y madre, puedan cogerse la baja y repartírsela como quieran, sin ser mal vistos por la sociedad por el hecho de que el padre se coja la baja. Pero en ningún momento estoy de acuerdo en “forzar” el padre a coger la baja. Supongo que tú misma sabrás, que cuando alguien es forzado a hacer algo, no suele dar muy buenos resultados.
    Siguiendo el ejemplo nórdico que ha puesto, yo vivo en Noruega. Hay padres que no se cogen la baja y otros tantos que se la cogen coincidiendo con las vacaciones de la madre y así pueden irse un par de meses a vivir a otro país. Me parece genial, nosotros mismos lo hicimos así. Pero esto también tumbaría tu idea de que así se siembran los cimientos de la corresponsabilidad. Y ya te digo, que mi pareja esta tan dedicado como yo pero quizá eso es debido a la educación que ya reciben desde muy pequeños? Al hecho de tener unos horarios que dejan que ambos progenitores estén en casa a una hora muy razonable en la que pueden tener unas horas con la familia todos los dias? Horas que permiten que exista esta corresponsabilidad?

    Responder
    • Hola Sofía, gracias por pasarte por aquí darnos tus ejemplos. Desde luego el contexto nórdico no es el español pero sí creo que tiene un modelo de permisos del que podemos extraer un ejemplo.
      Por otro lado, precisamente porque aprendemos por imitación y por admiración (incorporamos aprendizajes de quien más amamos) cuando somos peques es justamente cuando más falta hace que, como crías que aprenden, tengamos figuras de referencia emocionales y afectivas masculinas que se comporten con implicación profunda en nuestros cuidados. Y, para ello, cuanto más puedan estar en casa mejor. Por eso la necesidad, desde mi punto de vista, de ampliar y blindar (también) el permiso de paternidad. No es que crea que por obligación se transformen hábitos, es que creo que ciertas condiciones legales, sociales y laborales favorecen más que otras el establecimiento de un modelo de sociedad corresponsable, ¿tú no lo ves así?

      Responder
      • Sofia

         /  4 diciembre, 2015

        Pero es que yo creo que pasas por alto el hecho de que por muy blindado e impuesto que sea el permiso, el que quiera, se lo tomará como unas vacaciones y punto. No estará más implicado.
        Porque no quieres que exista una baja y ésta sea transferible y cada uno en su casa que haga lo que quiera? Porque exigir que todos sigan tu modelo? Porque tú crees que es el que mejor va a funcionar en tu familia? Muy bien. Yo también creo que es el que mejor funciona en mi familia, la verdad. Pero no a la del vecino. Ya lo dije en el comentario anterior. Los padres que quieren estar implicados en la crianza de sus hijos, lo están, con baja y sin baja. Y si tienen la posibilidad, seguro que ellos cogeran la baja. Para que obligar a quedarse en casa al que prefiera ir a trabajar?
        Lo mismo con la madre. Si, por cualquier razón, la madre necesita irse a trabajar después de las 6 semanas, debemos obligarla a quedarse en casa? A mi parecer, por supuesto que no.

        Que cada uno sea libre de elegir en su casa lo que se adapta mejor a su familia.

        (Mi redacción es pésima, lo sé. Como siempre aprovecho para escribir mientras hago otras cosas! 😉 )

      • Sofía, en nuestro planeta tenemos que repartir los recursos existentes. En nuestro modelo social tenemos que regular lo que está disponible. hay diferentes maneras de hacerlo; yo abogo por un modelo que sea lo más comunitario y participativo posible y que sustente en las necesidades de las personas (no en los intereses de unas pocas personas), pero que estas necesidades sean identificadas por las propias personas y no por élites de diagnóstico. Asimismo, creo que las mejores políticas son las que se gestan en la calle, en las casas, en los grupos de base. Así que no, yo no quiero imponer mi modelo a nadie. Yo quiero que debatamos sobre la mejor forma de regular los permisos. Yo quiero que espabilemos y tomemos las calles, las instituciones y las redes y diseñemos juntas nuestras propuestas políticas. Porque si no lo hacemos nosotras otras personas lo harán, y entonces ¿qué?
        quiero escribir sobre ello pero te adelanto que, de momento, mi propuesta ideal para la regulación de permisos de maternidad y paternidad se basaría en tres pilares: 1) el respeto y atención a las necesidades de las niñas y niños, 2) la superación de las formas de discriminación hacia las mujeres y 3) el fomento de la corresponsabilidad.
        ¿Qué pilares se te ocurren a ti para sostener tu propuesta ideal de permisos?
        Un abrazo!

  5. Sofia

     /  1 diciembre, 2015

    En mi comentario anterior he olvidado mencionar que lo mismo que he dicho sobre los hombres, debe aplicarse a las mujeres. 3semanas antes de la fecha de parto; 6 después por la recuperación del parto y el resto, que se las reparta con su pareja como quiera. Por si no ha quedado clara mi opinión, si a la ampliación de la baja, pero no a la imposición.

    Y perdón por mis fallos gramaticales pero estoy escribiendo desde el móvil mientras doy pecho a mi peque 🙂

    Responder
    • Jaja, no te preocupes por las erratas 🙂
      Me queda clara tu pinión de la imposición pero, entonces, ¿todos los permisos son impuestos? ¿de alguna manera tendremos que regular las garantías sociales, no? ¿No hay algo refutable en el rechazo a la imposición de los permisos de paternidad? Es que ahroa las 2 semanas de los padres también son impuestas…. ¿y qué tiene de malo? En mi caso tras los dos partos por lo menos fueron extremadamente necesarias.. aparte de extremadamente insuficientes.

      Responder
      • Tu caso ses hubiera arreglado con una simple baja transferible más larga. Que sean transferibles es lo que permite que se adapten a las necesidades de todo el mundo.

      • Irene, gracias por tomarte la molestia de aportar tu perspectiva en este blog. Sin duda lo enriquece y ayuda a lograr uno de sus objetivos: que muchas personas podamos hablar de feminismos. Me hubiera encantado que, desde el principio, hubieras demostrado la misma actitud en las redes sociales.

        Apuntas muchas cosas y, ves? , creo que estoy de acuerdo contigo en casi todas ellas. Me gustaría poder argumentar y tratar contigo los diferentes puntos pero creo que no voy a ser capaz de llegar a todo.

        Me gusta mucho cómo enmarcas la cuestión de la relación heterosexual en la pareja familiar y cómo intentas considerar a los diferentes tipos de relaciones. Me ayuda para salirme de mi modelo (más o menos) corresponsable y acercarme a las otras realidades de otras mujeres. Sin duda eso es imprescindible en la elaboración de políticas públicas.

        Realmente, yo no he elaborado ninguna propuesta política programática sobre los permisos. Solamente quería pensar en ello. No lo he hecho porque, en primer lugar, no tengo responsabilidad de hacerlo con respecto a ningún partido político y, en segundo lugar, porque sé que no tengo el conocimiento (cuantitativo, cualitativo, teórico), valoración ni intercambios suficientes para ello. Pero todo este debate me resulta francamente útil.

        Sea como fuere, creo que en mi modelo ideal sí existiría una parte intransferible para cada progenitor (en el caso de haber dos e independientemente de su sexo). Ya sería el colmo para mí que los permisos pudieran extenderse a otras figuras de cuidado no insertadas en la familia nuclear y que fueran elegidas por las madres o por la figura de referencia, pero eso ya me parece totalmente improbable en el actual estado de las cosas.

        … tenemos importantes debates circundando la maternidad y los cuidados, ahí queda abierto el hilo para otro más.

        En este sentido, hay una cosa en la que chocamos frontalmente. Si no he entendido mal, en tu opinión la intransferibilidad no es positiva porque beneficiaría solamente a un determinado modelo de familia y, por ello, crees preferible otorgar la transferibilidad completa del permiso.

        Fíjate que a mí esta propuesta me parece todavía más alejada de las necesidades prácticas de las mujeres que la que yo defiendo.

        Hasta donde sé, muchas de las necesidades prácticas de las mujeres durante el puerperio pueden ser satisfechas con una figura de apoyo (que, por supuesto, no tiene por qué ser la pareja varón). Creo que la intransferibilidad de una parte de los permisos entre dos figuras simultáneas de cuidados puede mejorar la vida de las mujeres en este tiempo tan importante y crucial para el desarrollo de ellas mismas como madres y para el desarrollo de sus hijas e hijos como seres con necesidades muy específicas y muy primarias. El buen amor, a mi modo de ver, es la primera de todas.

        Creo, además, que la intransferibilidad de una parte del permiso, sabiendo que la mayoría de las familias con hijxs responden a un modelo heterosexual nuclear, favorece la corresponsabilidad desde uno de los múltiples frentes en que ésta puede favorecerse.
        No quiero olvidar, además, que en nuestra sociedad capitalista y productivista en la que el empleo es el principal vector de integración social la mayor parte de las personas tenemos necesidad de estar empleadas, y que las mujeres sufrimos múltiples discriminaciones y que, sabiendo las empresas que independientemente de mi sexo, si tengo hijxs me van a tener que dar un tiempo obligado remunerado, la existencia de la intransferibilidad sí ayuda a reducir los flancos de la discriminación laboral contra las mujeres.

        Confieso que no empecé ni terminé de escribir mi primer post pensando en lxs niñxs. Confieso, como dije en el segundo post, pero aquí quiero decirlo sin sorna, que he sido adultocéntrica. Eso no significa que no piense en el bienestar de las niñas y niños. Eso no significa que prime mi desarrollo como persona antes que el desarrollo de mis hijas o de las de cualquiera otra. Me ha resultado ofensivo que se gritara semejante falacia tan alto.

        A partir de ahora, cada vez que piense en el tema de los permisos, trataré de no olvidar tampoco la esencia adultocéntrica de nuestra estructura económica y social. Yo también creo que lo es, y también he tenido discusiones en ese sentido.

        Así que, mira, Irene, sí que hay debate. Sí que tenemos múltiples perspectivas. Sí que podemos intercambiar sin dañarnos. Sí que podemos encontrar puntos comunes. Sí que queda mucho recorrido por delante. Pero mientras olvidemos quiénes o quién son nuestros verdaderos enemigos, poco andaremos.

        pd. Esto último es de la sinsajo, que justo ayer vi la peli y estoy yo hoy muy emotiva. Y no te hago el gesto ese de la mano y el beso porque no me puedes ver. Y porque además ya tengo miedito de hacer nada estrafalario, que hay mucho animal salvaje suelto.

        un abrazo

      • Pero Ana, en serio, lo que tú planteas se consigue también con una baja transferible. Simplemente con el hecho de que sea suficientemente larga las madres pueden decidir si quieren que los padres las acompañen durante las primeras semanas o no. Dejar que las madres decidan es empoderante y feminista. El problema es que cuando no hay recursos, Ana, hay que priorizar y si somos feministas tenemos que priorizar derechos de mujeres y niños. Nuestros derechos distan mucho de estar cubiertos. Están a años luz de estar cubiertos. Desviar recursos a supuestos derechos de los padres es injusto y sobre todo es INNECESARIO. ¿Enemigos? Yo no tengo enemigos, lo que tengo es mucha sorna, no queda más remedio cuando te llaman madre vaca, talibana de la teta o troll durante 11 años 😉

      • Bueno Irene, yo no te llamé nada de eso y sin embargo tú volcaste toda tu ira contra mí. Aún creo que merezco una disculpa.
        Pero más allá de nuestro desencuentro: cuando parecía que era yo la que hablaba por todas las feministas ahora parece que eres tú, ¿no te parece?
        Yo creo, insito, en que tenemos que seguir hablando y debatiendo y que la creación de propuestas amplias y colectivas no las vamos a lograr a través de un blog. Me encantará ir a discutir contigo y con tus compañeras si en algún momento organizáis un encuentro debate sobre el tema.
        Por lo demás, desde mi perspectiva es crucial favorecer por todos los medios posibles el cambio de modelo en las relaciones entre mujeres y hombres porque sostienen posiciones desiguales a nivel social. Y creo que una de las vías de hacerlo (una, insisto, no la única) es plantear una parte intrasferible en los permisos. La pedagogía me ha enseñado que las personas aprendemos por imitación así que sí, creo en los referentes masculinos para los cuidados infantiles y creo que un momento de empezar es justamente desde que comienza la nueva vida en casa. Te sugiero que leas el post “La embarazada soy yo, perdona”. https://anafernandezdevega.wordpress.com/2013/10/08/la-embarazada-soy-yo-perdona/
        Saludos

      • La propuesta de la Ppiina es aberrante y va a perjudicar incluso a aquellas mujeres que ahora se toman sólo 6 semanas de baja y transfieren el resto de las 10 a los padres. Soraya estará horrorizada, supongo.

  6. Pues yo no he leído el post anterior, pero estaría completamente de acuerdo en ampliar el permiso de paternidad; ya no por el bienestar de la madre o niños; sino por la supervivencia del ‘equipo’ que se forma a partir de ahora y sentar unas bases para caminar todos juntos.
    Siempre lo pensé, desde mi reciente cargo de madre de hace dos años, además de tener como primogénito un perrito que se ha quedado ciego y una yegua a los que también dedicamos, entre todos, mucho tiempo (sé que esto último a muchos os chirría, pero es nuestra realidad y damos mucha importancia a los seres que dependen de nosotros). Simplemente, no parecía que a nadie le preocupara y pensé que la adaptación me costaba más que a la media; que igual también, vaya, pero me alegro que haya más gente a la que le da qué pensar el tema.

    Responder
    • Hola María, qué bien que has aportado proque tu perspectiva me encanta y, con tu permiso, voy a apropiarme también de ella: es que somos un equipo, ¡eso! ¡viva!
      Y en ese equipo todo el mundo tenemos derechos y tenemos obligaciones (no he pensado en la perspectiva animalista pero me gusta y le dedicaré tiempo en cuanto pueda), las personas adultas más, por supuesto, y de lo que se trata es de querernos bien, de darnos soporte y de hacernos red. Y si tenemos permisos más amplios todo el mundo y blindados por ley mejor que mejor. No es obligar, es garantizar.
      Un fuerte abrazo

      Responder
  7. Hola Ana!!! He de decir que antes de leer tu artículo (no este sino el primero) no estaba a favor de la baja de paternidad intransferible, porque como enfermera y futura matrona cometí el error de creer que la crianza de un hijo se reduce a la lactancia materna y a los cuidados que puede proporcionar una madre, partiendo de que son mejores que los que puede proporcionar un padre. No obstante, ¿acaso no podría reducirse la jornada laboral de la madre para facilitar la lactancia o para facilitar la extracción de la leche y que se la de el padre? Algunas feministas pecan de “esto es mío por derecho y por identidad”, pero no podemos conseguir derechos negándoles otros tantos a los hombres. Me encantaría que mi pareja en un futuro tuviese la misma oportunidad que yo para cuidar de nuestro hijo, y es por eso que gracias a tu artículo he cambiado de parecer. SÍ estoy a favor de una baja de paternidad intransferible, ampliando por supuesto la duración de la baja por maternidad, de manera que la crianza sea algo de dos y no exclusiva de la madre. A veces no nos damos cuenta de que monopolizar la crianza de los hijos puede ser un arma de doble filo: queremos que los padres se involucren en la vida doméstica y familiar, pero no queremos que tenga un tiempo exclusivo para cuidar de éstos cuando nacen. Obviamente no soluciona el problema de la corresponsabilidad, pero hay que tener perspectiva de futuro y entender que los cambios no se producen de un día para otro, y que las leyes deben ir acompañadas de educación en igualdad de género para que realmente se produzca el cambio de mentalidad que buscamos.
    Algo que me ha parecido muy interesante y en lo que no me había parado a pensar es en la depresión postparto y el mito sobre la maternidad. Una persona no sabe lo que es una depresión hasta que no pasa por ella, por tanto NADIE tiene derecho a criticar lo que has dicho por muchos artículos que haya leído al respecto. Cada mujer vive la depresión postparto de forma distinta, y aunque yo no haya pasado por ello coincido contigo en que la reincorporación a la vida natural puede ser de ayuda, y aunque no coincidiese contigo creo que lo mínimo que se debe tener es respeto por la experiencia vital de otra mujer. Respecto al mito de maternidad opino que es como el mito del amor romántico. ¿Ese sí que lo entendemos todas las feministas, no? Pues el de la maternidad idílica y perfecta es igual, y también hay que aprender a respetar a las mujeres que se sienten más realizadas trabajando que cuidando de sus hijos las 24 horas del día, y no es prejuzgable porque entonces nos estaríamos echando tierra a nosotras mismas. No estás dejando a tu hijo en las manos de un extraño, lo estás dejando CON SU PADRE, y mientras tanto tú recuperas tu vida laboral. Es que me parece el colmo tener que oír que la reincorporación temprana al trabajo sea sinónimo de que no quieres a tu hijo o de que estás cuidando de él adecuadamente (una vez más caemos en imponernos a nosotras mismas estereotipos machistas).
    En definitiva creo que se han sacado las cosas de contexto, que se te ha faltado mucho el respeto y que las que han hecho esas críticas tan irrespetuosas tenían muchas ganas de pelear y muy pocas de entender otro punto de vista distinto al suyo. Y te lo dice alguien que antes de leerte pensaba todo lo contrario, pero creo que hay que saber abrirse a nuevas experiencias (nuestras o de otras personas) y nuevos puntos de vista. Gracias por tu opinión!!!! 🙂 Un abrazo muy fuerte y muy feminista.

    Responder
    • Hola Isabel, muchas gracias por compartir tu proceso en este foro. Tal y como ha estado el patio en la página de FB podría ser hasta peligrosos decir lo que dices 😉
      Comparto contigo esa opinión primera: las madres tienen todas las papeletas para ser las protagonistas indiscutibles en la crianza temprana de las bebés pero, como dices, existen múltiples formas en las que el cuidado puede manifestarse amorosamente hacia las niñas y niños, bebés o más creciditas. Una de las participantes insistía en que, bajo su opinión, lo más importante para el bebé, para su desarrollo y su felicidad, es que se le quiera (que se le quiera bien, podríamos apuntar, es decir, con respeto a su desarrollo como ser).

      También señalas en tu comentario cuestiones que a mí también me parecen fundamentales, como las condiciones del mercado laboral. Claro que tenemos unas condiciones laborales desastrosas, es más, estamos en un sistema desastroso. La cultura laboral ataca directamente al libre desarrollo de nuestra vida, nos esclaviza y condiciona profundamente con sus horarios, sueldos miserables, recorte de derechos, construcciones de identidades superficiales y estereotipadas…. Pero resulta que la mayoría de nosotras tenemos que ser empleadas. Me parece importante señalar este punto porque se ha querido entender que decir que la equiparación de bajas de maternidad y paternidad tendría un efecto positivo sobre la empleabilidad de las mujeres o su consolidación profesional era la panacea a la desigualdad de género en el mercado laboral. Y, como puede entender una buena lectora, de panaceas no se ha hablado en ningún momento.

      Pero discúlpame que me estoy desviando de tus apuntes. Yo también he querido que mi pareja estuviera conmigo y con nuestrxs hijxs mucho más tiempo del que pudo estar. Y por eso creo que si tuviera una parte más amplia intransferible y remunerada los puerperios hubieran sido, no sé si más felices (que lo fuimos inmensamente) sino más fáciles. Aún y con eso, sigo sin ver por qué la defensa de un derecho de paternidad con un tiempo intransferible más amplio es un ataque a la libertad de elección de las madres o a la creación y fortalecimiento del vínculo madre-hijo.

      Otra cosa que me ha gustado mucho de tu apunte, y que me ha sacado una sonrisa, es sobre el arma de doble filo que puede ser el hecho de monopolizar la crianza. No puedo estar más de acuerdo contigo. Ejemplos: miles a mi alrededor. Yo misma he protagonizado experiencias monopolizadoras con mi pareja que, dándome cuenta, he querido ir transformando y mejorando. Y ahora te aseguro que nos va mucho mejor (a mis hijxs, mi pareja y a mí).

      Respecto a la depresión postparto, gracias. Por un lado parece que una no puede hablar por no estar leída pero por otro lado se vuelve constantemente en los argumentos a la vivencia de las madres: ¿en qué quedamos, entonces?

      El mito de la maternidad va muy en la línea del mito del amor romántico, efectivamente. En esta sociedad complicada y compleja creamos mitos constantemente que nos sirven para idear nuestros modos de vida deseables pero que también nos atrapan en formas irreales y almibaradas. La maternidad es algo inmenso, una oportunidad magnífica de crecer como persona, entender, dar y agradecer. Pero no es (en este caso tampoco) la panacea de la felicidad femenina. A las mujeres nos dijeron que para autorealizarnos teníamos que ser madres; como feminista (y desde mi feminismo) defiendo que los caminos de la felicidad son múltiples y diversos.

      Gracias, Isabel, por tomarte el tiempo de leer, de escribir y de abrirte a otras opiniones. Ahora nos llamarán autoindulgentes o nuevamente nos dirán que somos patriarcales. Pero yo sé que no: en el apoyo mutuo no sólo está la esencia del buen vivir sino, también, del buen criar y de las redes de mujeres que, opinando distinto o igual, se escuchan, se comprenden y se abrazan.

      Muchos besos

      Responder
  8. Hola Ana, he querido dejarte mi opinión, pero me ha salido tan larga que al final la he tenido que publicar en un post, Te dejo el link, por si quieres echarle un vistazo.
    http://unamadrecomotu.com/curar-la-depresion-post-parto-trabajando/

    Responder
  9. Fuensanta

     /  4 diciembre, 2015

    Aquí otro ejemplo para compartir. Soy mujer y tengo un empleo cualificado y bien remunerado. Mi marido en paro cuando nació el peque así que fue el padre que se ocupó de estar en casa hasta que cumplió un año y ocho meses. ¿Idílico verdad? ¡Qué corresponsabilidad!
    Pues no es así la historia. Me levantaba muy temprano para extraer leche, me iba corriendo al trabajo dejando a mi hijo llorando por la separación, usaba mi tiempo de comida para seguir extrayendo leche, así que apenas comía. Volvía a casa corriendo, con el corazón en la mano ¿tendría hambre? Seguro que la leche que me he extraído ha sido insuficiente. Para compensar la ausencia lo baño, lo cambio, saco leche para el próximo día, sigo amamantando. El bebé no duerme, llora, solo se calma a la teta. Otro día suena el despertador temprano, pero no he dormido. Y vuelta a empezar.

    Perdona si me pongo como una leona, pero recordarlo me hace ponerme ansiosa. El pretender que la baja por cuidado sea intransferible me pone nerviosa.

    Responder
    • Hola Fuensanta, gracias por contarnos tu ejemplo. Somos muchas las que nos podríamos sentir totalmente identificadas en lo que cuentas. Y no te preocupes por ponerte como una leona, yo también me pongo y lo soy, jaja, el título tiene múltiples interpretaciones.
      Creo que el núcleo de la problemática que anuncias es que el sistema actual no cubre las necesidades de las mujeres que se convierten en madres, te parece a ti? Y creo que es un punto de partida ideal para tratar de alumbrar los puntos de encuentro de nuestras propuestas políticas.
      Sin duda, no podemos perder nunca de vista el “verdadero enemigo” que es, tal y como yo lo siento, el capitalismo heteropatriarcal.
      Creo que es necesario que tengamos un permiso más amplio (y 100% remunerado, que se nos olvida esta cuestión siempre!).
      Creo que sería ideal que todas las madres, independientemente de que tengan empleo o no, tengan una remuneración por los cuidados (pero esto nos abre la vía a otra discusión que es mejor que no mantengamos aquí).
      Creo que las necesidades de las niñas y niños no se tienen en cuenta a la hora de diseñar medidas sociales y laborales de este tipo, y creo que debemos ponerlo sobre la mesa e impedirlo.
      Y creo, finalmente, que la corresponsabilidad social es una de las claves para favorecer el cambio de modelo, así que en mis apuestas siempre ganará aquella que fomente la corresponsabilidad.

      Te mando un abrazo.

      Responder
      • Fuensanta

         /  9 diciembre, 2015

        La corresponsabilidad me parece algo indispensable. Pero al igual que a un niño primero se le alimenta y luego se le educa, con esto pasa lo mismo. Cubre en primer lugar las necesidades de los bebés y da cobertura a las mujeres, y cuando esto esté cubierto entonces vamos a por las bajas igualitarias. Lo de no transferibles ya no me gusta, pero es que en general llevo mal que me obliguen a nada. Yo prefiero decidir. Por cierto la corresponsabilidad en mi casa no existía cuando mi marido estaba en casa, empezó mucho después, concretamente gracias a mi empoderamiento como mujer gracias a una lactancia y un parto salvaje. Básicamente el feminismo se desarrolló en casa gracias a mi maternidad vivida al 100%, a pesar de las dificultades. Conclusión: en mi caso, el hecho de que mi marido estuviese en casa y yo ausente no favoreció la corresponsabilidad.

      • Llamativo tu ejemplo y sin duda muy alumbrador para demostrar que al empoderamiento las mujeres llegamos por diferentes vías. Me encanta saberlo, gracias por compartirlo.
        Igual que tú haces en tu comentario, ha resonado muchas veces la idea de que la no trasnferibilidad “obliga” a las mujeres (y a los hombres) a desempeñar los cuidados. Bueno, ojalá fuera tan fácil, ojalá por un hecho se derivara automáticamente el otro. Yo creo que la intrasferibilidad “asienta las bases” para la corresponsabilidad, que es diferente. Es como suponer que porque exista una baja cubierta de 6 meses para la madre el modelo de crianza va a ser con apego… pues es mucho suponer. Pero, lo mismo, yo creo que asienta las bases.
        Al margen de esto, muchas de las mujeres madres que habés reaccionado a estos posts mencionáis que “la obligación” atenta contra la libre elección de las personas…. bueno, sí, en cierto modo. Lo que no entiendo es por qué nos parece mal. En sociedad las personas estamos obligadas a ciertas cosas, la obligación es la hermana de la responsabilidad. Estamos obligadas a cuidar a las personas indefensas, estamos obligadas a respetar el medio (bueno, aquí quedan muchas obligaciones y educaciones por regular todavía!), estamos obligadas a pagar impuestos y estamos obligadas a no conducir bajo los efectos del alcohol. Entre otras. Así que, bueno, entiendo perfectamente que no nos guste que nos obliguen, yo ya digo en mi blog que detesto que me controlen… pero precisamente hay un núcleo donde emerge la voluntad ética, el deseo y la potencia de ser del individuo para convivir respetuosamente y en equidad con las demás personas… y cuando no emerge este individuo desde nuestros corazones, pues cierto grado de “obligaciones” pueden regular la vida social.

      • Fuensanta

         /  10 diciembre, 2015

        La responsabilidad se ejerce desde dentro y hay una intención del sujeto, la obligación implica una imposición exterior y además no tiene en cuenta la voluntad del sujeto. Yo no pago impuestos por obligación, yo pago impuestos para tener unos servicios sociales. Yo no conduzco borracha por miedo a la multa, no lo hago por no poner en peligro vidas.

        Solo con la reflexión de que una medida tiene como principales detractoras a las supuestas beneficiarias ya dice mucho.

      • Claro, Fuensanta, hablas desde tu vivencia y tu conciencia pero la sociedad es múltiple. Ojalá todo el mundo tuviéramos una conciencia social tan amplia y tan co-rresponsable. En cualquier caso, en esa voluntad individual que mencionadas, permanece la idea de la imposición exterior (si no pagas impustos, no hay servicios sociales, ergo pagas; si conduces borracha, te cae una multa, ergo no conduces borracha). La imposición exterior no es siempre dañina. La propia educación que damos a nuestras hijas e hijos está sustentada muchas veces en la imposición de determinados valores y modelos (ahora me dirás que no imponemos nada como cuidadoras y educadoras!)

        Y respecto a tu reflexión final… es que no, mira, las principales retractoras de la intransferibilidad son sólo una parte de las personas afectadas. Hay muchas, muchas, otras madres mujeres que no estamos en contra, yo misma sin ir más lejos. Así que creo que te has conformado una lectura errónea de las posiciones y su cuantificación. Sea como fuere, a mí lo que verdaderamente me “dice mucho” es la respuesta que ha tenido este tema y la necesidad real de seguir hablando. Ojalá tuviéramos otros espacios para hacerlo más extenso.

      • Fuensanta

         /  10 diciembre, 2015

        Cierto que tú estás a favor de la baja no transferible, pero tú no necesitas que no sea transferible porque tú vas a distribuir tu permiso de manera corresponsable aunque sea transferible. ¿Por qué no vamos a permitir que todas las familias decidan? ¿Por qué creemos que las mujeres toman el permiso porque sus parejas no quieren? ¿Qué pasa con parejas del mismo sexo? ¿También vamos a obligar a que cada progenitora o progenitor tome su permiso intransferible? ¿No puede ser que las mujeres prefieran bajas transferibles porque la baja es insuficiente para ellas? Estoy segura de que si el permiso fuera como en Suecia, el tema de la transferencia perdería importancia.

      • Hasta donde yo tengo entendido, el permiso en Suecia contempla una parte intransferible para el padre y otra intransferible para la madre, y después una parte mayor transferible que, además, es bonificada en caso de que se reparta equitativamente en la pareja. Creo recordar, por cierto, que se introdujo la parte intransferible para los padres cuando los datos de tendencia empezaron a señalar que cuando era todo transferible solamente se acogían al permiso las madres. Así que la parte intransferible se introduce en Suecia como medida para favorecer la corresponsabilidad. Justamente lo que estamos debatiendo.

        En parejas del mismo sexo, y por supuesto en parejas adoptivas, la división del permiso sería igualmente entre las dos partes. En familias con madres solas se podría contemplar la incorporación de otra figura de cuidados principal que se acogiera al permiso. Y en familias con más de 2 progenitoras/tutoras.. pues ¡primero habría que contemplarlo en el ordenamiento legal español! (en Canadá ya existe, por jemplo. Aquí creo que aún estamos a años luz).

        Creo que hay algo e tu postura a lo que apuntas con total acierto: la necesidad de aumentar la baja de maternidad. Yo blindaría los seis primeros meses, pero esta es mi postura. ¿tú blindarías algo? ¿cuánto sería?

        Me parece sustancial que permitamos que las familias decidan, Fuensanta. Desde mi feminismo defiendo el derecho a decidir de las mujeres. Desde mi concepción humanista y de tendencias libertarias defiendo la capacidad de elección de las personas, pero creo que las capacidades positivas para la humanidad, si bien se encuentran en potencia en los individuos, se asientan sobre el espíritu crítico, la conciencia y los valores éticos. No creo que fijar una parte intransferible atente en esencia contra la libertad de elección de las familias. Creo que fijar una parte intransferible doble es blindar un derecho (más rico todavía si se contempla una parte transferible). Y creo que blindar los derechos es una garantía de democracia.

      • Fuensanta

         /  10 diciembre, 2015

        Pues al final estamos diciendo lo mismo, lo que pasa es que para mí el orden es importante, es decir, los primeros recursos deberían ir destinados a la parte blindada de la madre nutridora (recordemos que hay familias con dos madres), y los recursos siguientes a aumentar el permiso del otro progenitor. Es evidente que el permiso del padre actual es indecente, y que debe ser aumentado sí o sí, pero hay que proteger a la mujer y al bebé. A veces la igualdad solo se consigue mediante protección, no con tabla rasa.

      • Eso es. Estoy de acuerdo.
        Gracias Fuensanta por tirar del hilo de forma tan incansable como yo 🙂 hasta llegar a los puntos de encuentro.
        Un abrazo

      • Fuensanta

         /  10 diciembre, 2015

        Como verás las propuestas de El parto es nuestro son un buen punto de partida http://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/public/blog/20151009/Propuesta%20elecciones_Nota%20de%20prensa.pdf

      • Sí! Las conozco, gracias! Las propuestas y mensajes de El parto es nuestro me sirvieron de infinita ayuda en mis partos, y me alumbraron el entendimiento.
        Creo que es absolutamente necesario que tendamos más puentes entre las diferentes posturas y proyectos que promueven el empoderamiento de las mujeres.
        Hasta la próxima!

  10. Carmen

     /  4 diciembre, 2015

    Hola a tod@s!
    Ana creó que al final tod@s pensamos igual, seguramente las mismas personas que te han quitado la razón, o criticado tu postura, te darían la razón y te apoyarían porque al final en esta sociedad queremos lo mismo: apoyo en la maternidad/paternidad.
    Creó que en el primer comentario (según mi opinión) se ha planteado un punto mal: anteponer a la ampliación del permiso por maternidad el poner un permiso paternal intransferible igualitario para padre/madre (no se si lo he expresado bien…ya estamos a viernes y se nota la semana…)
    Es duro oír eso cuando estas viendo y viviendo las dificultades de ser madre trabajadora.
    Adoro a mi marido mis hijas también y es un padre maravilloso, compartimos todo en la crianza, pero en nuestro caso yo tuve a las niñas y tuve suerte de poder darles el pecho un tiempo, esas dos circunstancias hacen que sea más urgente ampliar los permisos maternales ojo, peleando por ampliar e igualar a los padres.
    Con mi pequeña, cuando me tenía que incorporar al trabajo no aceptaba el biberón, que haces? La dejas sin comer, todavía no había empezado con la alimentación complementaria, es de locos pensar en que tienes que dejar una parte de ti que no puede alimentarse por si misma…
    No me quiero enrollar mucho, creó que comprenderás por donde voy… Hay cosas en las que no son iguales hombres y mujeres, creó que tú labor es importante porque por conseguir una cosa fundamental, no podemos dejar de lado otras, pero no todas pensamos de la misma forma y no todas tenemos los mismos compañer@s, por eso es difícil ver lo que debería ser un fin común, y unirnos en vez de discrepar para luchar por lo que queremos todos, una crianza natural, que podamos estar con nuestros hijos como mínimo hasta que tengan una alimentación complementaria, y buscar esos derechos para todos familias padre/madre, padre/padre, madre/madre, madre…, madre/abuelos…
    He leído tu comentario y el de una chica que se ha sentido herida por en mismo, y es una pena que se discuta en vez de unirnos y pelear todos…
    Muchas gracias por escuchar, espero haber aportado un granito de arena positivo, para hacer una montaña de buen rollo…besos

    Responder
    • Hola Carmen,
      Gracias por tu amabilidad y tu esfuerzo por poner luz en los encuentros 🙂

      Creo que tienes razón en lo que dices y la próxima vez que escriba sobre el tema o que aterrice mi propuesta ideal sobre permisos meditaré con más detenimiento sobre ello y lo tendré en cuenta: en el estado actual de las cosas, también creo que sea prioritario aumentar el permiso de maternidad por lo menos a 6 meses antes que dar cobertura intransferible a un permiso más amplio de paternidad. Así que gracias de nuevo por facilitar esta clarividencia, de verdad. Sin duda, has aportado un granito de arena de buen rollo muy grande y muy valioso.
      Un fuerte abrazo para ti

      Responder
  1. ¿Es feminista defender el derecho a cuidar de los padres? | Indica con Género
  2. Indica con Género
  3. Las otras | Indica con Género
  4. Curar la depresión post parto trabajando | una Madre como tú
  5. Buenas y malas y sus alteraciones | Indica con Género
  6. Las otras - Ana Fernández de Vega
  7. ¿Es feminista defender el derecho a cuidar de los padres? - Ana Fernández de Vega
  8. Buenas y malas y sus alteraciones - Ana Fernández de Vega

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: