Las otras

NOTA: este post es una contestación a Vanesa, autora del blog Una madre como tú que, en respuesta a mi primer post de esta discusión (¿Es feminista defender el derecho a cuidar de los padres?), que se publicó en el muro de FB de Podemos Feminismos, escribió este otro: Curar la depresión postparto trabajando.

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Hola Vanesa, he leído tu post y me parece muy útil que escribas sobre este tema. Pero permíteme que puntualice algunas de las cosas que dices, porque son falsas -algunas- y otras simplemente han tergiversado el enfoque inicial.

En primer lugar, para no crear desinformación (que es muy mala, ya sabes), yo no escribo en nombre de Podemos. Ya sé que la polémica ha sido muy grande y que ha habido tantos comentarios en mi página de FB y en mi blog que es una locura leerlos todos. Pero creo que es importante documentarse bien antes de emitir alguna aseveración sobre otra persona, sobre todo en un medio público como un blog. Vamos, lo mismo que me ha pasado a mí con el tema del postparto, sin duda. Precisamente sobre este tema podrás ver que he pedido disculpas (sinceras) a todas las mujeres a las que haya podido ofender con mi ligereza y desatino pero lo vuelvo a manifestar aquí: lo siento, mujeres, madres, no quise en absoluto herir vuestros sentimientos ni poner en cuestión la verdad de vuestra vivencia. No volveré a hablar del postparto sin haberme documentado previamente. Como dije en post Leonas, pretendí utilizar mis experiencias como madre pero está visto que no es apropiado.

En segundo lugar, haces girar todo tu post sobre una idea que extraes de mis argumentaciones pero que en realidad no he planteado en ningún momento. Comentas que yo he dicho que “la depresión postparto se cura trabajando”. Bueno, es que no es cierto.

Yo no he pensado ni he manifestado nunca semejante idea. En el primer post digo que una de las razones para defender la equiparación de derechos y fijar una parte intransferible entre madres y padres es que pueden servir como “antídoto a la depresión postparto” (de acuerdo en que me equivoqué en elegir este último término). Esta razón la toco muy de pasada porque no quería versar el post sobre ella. Pero ahora voy a darle alguna otra pincelada: a mi modo de ver, parte de los malestares de la situación que viven las mujeres tras el parto pueden deberse a la soledad puerperal y a la caída de lo que llamé en mi post “mito de la maternidad”, esa idea que nos han trasladado siempre desde los medios y desde el mainstream patriarcal de que la maternidad es el camino de realización exclusivo de las mujeres.

Esta es una idea que no comparto. He escrito en otras ocasiones sobre ello.

 Así que no, Vanesa, no enuncié las palabras que tú pones en mi boca en tu post. Me alegra que te hayan servido para describir tu postura, en serio, es una técnica útil que ayuda a clarificar ideas pero te ruego que en aras del respeto a la prójima seas más cuidadosa a la hora de poner palabras en bocas ajenas. A lo largo de tu post y en tu blog sí me ha parecido sentir a una escritora cuidadosa, así que sabrás lo que te quiero transmitir. Gracias.

Respecto a la duración del permiso de maternidad… ¡claro que estoy totalmente de acuerdo en que 6 + 10 semanas es una auténtica miseria! También he creído ser clara al respecto en los comentarios a los post. Creo que es una miseria no sólo para las madres sino también para las bebés, por si cabe alguna duda.

A raíz de todo este movimiento que hemos creado sobre los permisos he tratado de aterrizar en mi cabeza mi propia propuesta sobre una regulación que fuera respetuosa con las bebés, que permitiera también una elección no discriminatoria hacia las madres y que abogara al tiempo por la corresponsabilidad familiar. Quisiera en algún momento escribir una propuesta de inicio sobre ello para que podamos seguir construyendo alternativas plausibles y sanas y crear presión institucional sobre el tema. Porque lo que sí tengo claro, como comentaba una compañera en el FB, es que desde la sociedad civil tenemos que generar propuestas y presión. Creo que parte de nuestras responsabilidades como ciudadanas y como madres que sostenemos la vida es idear las mejores formas para regular los recursos sociales que, en este caso, tendrían que ver con los permisos de maternidad y paternidad.

Porque, Vanesa, somos muchas las que lo queremos todo. Me encanta que hayas escrito un post al respecto. Mira, yo también lo hice. Ojalá seamos cada vez las que nos movilicemos clamando este grito y este derecho.

Finalmente, quería acabar señalando una tendencia que ha sobrevolado toda esta discusión telemática: la constatación de cómo los estereotipos siguen nublando nuestra visión mucho más de lo que yo creía. Siempre fui de optimista por la vida y hechos como éstos me pegan duro pero, en fin. La verdad es que no sólo tú has generado una imagen de mí absolutamente estereotipada y desde la cual has construido tus argumentaciones sino que unas y otras a lo largo de las decedenas de comentarios publicados se han agarrado férreamente a estereotipos sobre las “otras mujeres”. Los estereotipos son imágenes instrumentales que nos facilitan no sólo identificar a las personas que tenemos delante sino también definirnos a nosotras mismas. Este primer paso nos ayuda a situarnos en el mundo en un primer momento, claro, pero después hemos de superarlo y dar un paso más: ¿quiénes son, verdaderamente, nuestras interlocutoras?

Las ideas preconcebidas son muy malas y nos llevan por caminos de prejuicios y desencuentros. Una de las cosas que más se trabaja desde los feminismos es precisamente a combatir los estereotipos que recaen sobre las mujeres y sobre los hombres.  En este sentido yo te invito, Vanesa, a conocerme más de cerca si quieres. Te invito a ti (y a tus lectoras) a que sigas interesándote por los feminismos, a que sigas leyendo y tomemos, si quieres, un té o una caña y hablemos de feminismo(s). No sé si te lo habrán dicho alguna vez pero he percibido una pulsión feminista importante en tus escritos.

Realmente necesitamos feminismos hoy, necesitamos muchas voces de muchas mujeres que pongan nuestros problemas comunes en la mesa de la tomas de decisiones, que propongan medidas lo más adecuadas posibles, que hablen alto y con garbo. Necesitamos mujeres como yo, como tú y como todas.

Lo que no necesitamos es construir imágenes falsas ni tirarnos a las leonas las unas a las otras.

 

Pd. Animo a todas las madres y todas las mujeres interesadas a que, una vez calmado el momento de discusión inicial, nos pongamos de acuerdo para ir poniendo sobre la mesa propuestas políticas que mejoren la regulación de los derechos de maternidad y paternidad en España.

 

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4 comentarios

  1. Hola   Primero: Voy a hablar del discurso, no de la persona que lo emite   Que las bajas por paternidad vayan a acabar con la discriminación laboral es un pensamiento bastante pueril, la violencia contra la mujer es estructural, si no tienen esa excusa se buscarán otra y la violencia económica, o sea, mantener a las mujeres en una posición económicamente inferior es clave para mantener el status quo.. Además es una falacia del falso dilema, hay otras vías, siempre y siempre tienen que se concurrentes. La principal es la educación, pero esa lleva tiempo. Finalmente esa propuesta concurre en uno de los peores vicios de la lucha contra la violencia de género (la discriminación laboral lo es) y es poner el foco en la víctima. La discriminación laboral se quita poniendo el foco en los discriminadores, las víctimas tienen derecho a no modificar ni un pelo su comportamiento. Además es peligroso, puesto que puede usarse como argumento cada vez que se intente ampliar la baja maternal. La ´unica propuesta plausible es 1. aumentar las semanas de baja transferibles que ahora son 10 a, no sé, pongamos para empezar 20 y subiendo hasta el año o hasta los dos (seamos ambiciosas, maldita sea, queremos ser vikingas) y después aumentar las semanas intransferibles que son seis en el caso de las mujeres y dos en el caso de los hombres a seis en el caso de los hombres y subiendo despues en ambos casos simultáneamente. Eso o aplicar la renta básica universal para menores gestionada por la figura que ejerza los cuidados, que en verdad a mí me parece que mola mucho más   Un beso.

    PD. Te iba a contestar en FB pero ya no me dejas :_( xD Más besos.

    Responder
    • Ay, Irene, tanta gresca para al final demostrarnos que las propuestas efectivamente pueden ir corriendo en paralelo. Gracias por ayudarme a demostrarme que sí que es posible el diálogo con buena actitud, y que del diálogo nace el entendimiento. Me pregunto por qué no llevas este mismo estilo en tu página de FB y en las de las demás; mola mucho más el rollo.
      Mencionas que hay una vía principal para atajar la violencia estructural contra las mujeres, dices: “la educación”. Exacto.
      Decíamos que aprendemos por imitación/modelaje principalemnte, por lo que los modelos masculinos como referencias de cuidados en la edad temprana pueden ser una pieza fundamental en la transformación educativa que facilite la eliminación (paulatina y en múltiples frentes) de la desigualdad de género. Que exista una parte intrasferible para madres y otra para padres blinda el derecho para ambas y garantiza la presencia en los cuidados ante el mercado y ante el estado.

      Realmente no te he vetado en FB pero es cierto que no te acojo con alegría. Eres una tipa lista y no necesitarás que te explique por qué.

      Pd. Otro día hablamos de la renta básica, que también me gusta, y de cómo gestionarla, que ya es mucha tela para este post.

      Responder
  2. Hola Ana,
    antes de nada te agradezco que te hayas la molestia no sólo de leer, sino de contestar. Como te decía en mi blog, metí muchas, muchas horas en preparar las propuestas de Conciliación Real Ya, y muchas de ellas fueron en discusiones como estas, discusiones de las buenas, de las que te hacen pensar y ver otros caminos y comprender otras realidades y llegar a buenos puertos.
    Ahora vamos por partes 😉
    Es verdad que tú no dices que la depresión post parto se cure trabajando, pero es lo que das a entender. Y esto creo que lo habrás comprobado porque es una interpretación que se ha hecho de modo generalizado, lo he comentado con bastantes chicas que lo entendieron como yo. En todo caso, te doy la razón en que si yo interpreto tus palabras no es tu responsabilidad, aunque ya te voy avisando que en el mundo blogger hay que hilar muy fino, porque sino interpretamos y pasa lo que pasa.

    Dices también que no hablas en nombre de Podemos; tampoco yo he afirmado tal cosa. Pero si escribes en un blog de Podemos, diciendo, y cito textualmente:
    “Le he(mos) dado muchas vueltas a las posibles argumentaciones que existen para convencer a estas mujeres y compañeras (generalmente heterosexuales) de por qué debemos priorizar ante todo la equiparación de derechos parentales y hacerlos intransferibles entre mujeres y hombres. ”
    no creo que sea descabellado entender que te refieres a que dentro de Podemos se ha debatido este tema, y que la que tú expones es la línea que se sigue. Además sus propuestas van en esa línea, con lo que no veo dónde está el problema.

    Te voy a contar algo en lo que quizás no hayas caído. Si tantas nos hemos cabreado y nos hemos revuelto con tu post es porque esperábamos más. Es decir, no me sorprende que determinada gente diga determinadas tonterías, ni me molesto en enfadarme, porque no se les puede pedir más. Bueno si, que se vaya cuanto antes, ¡hasta nunca!.
    Pero de un movimiento como Podemos, de todas las personas que de algún modo formáis parte de él, esperamos mucho. Perdona si hemos puesto el listón demasiado alto, pero es que de mediocres ya vamos demasiado bien servidos, de medidas pésimas que no cubren necesidades ya hemos tenido más que suficiente.

    Así que hazme un favor Ana, no te tomes a mal que nos encendamos, y abre bien los ojos. Escúchanos y entiéndenos, porque aquí hay mucho que hacer, muchísimo. Y lo complicado es que no nos podemos basar ni en tu experiencia como madre, ni en la mía, porque son eso, tuyas y mías, no hacen una regla.

    Una cosa que aprendí en los años que le dediqué a CRYA es a entender a otras madres, a otras familias. Una ampliación de permisos no puede tratar de contentar a los padres. No puede tratar de contentar a las madres. No puede buscar sólo la igualdad. Tiene que conseguir cubrir de un modo eficiente las necesidades de un bebé -ahí es nada-, y para eso hacen falta permisos mucho mejores y medidas mucho mejor enfocadas.
    Te sigo de cerca, y espero que ésta sólo sea la primera de muchas.

    Responder
    • Yo también lo espero, Vanesa 🙂
      Seguiremos adelante haciendo lo que nos gusta de la mejor forma posible. Cogeré aguja más fina para el 2016.
      Un abrazo.

      Responder

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